Fotografía

Entró al auto y encontró una fotografía tamaño carné sobre el tablero, una mujer hermosa le sonreía a través de ese cuadrito de papel, cabello cobrizo y rebelde, ojos cafés y mejillas ruborizadas. Buscó una emisora que le hiciera recordar con una canción su presencia. Después de varios intentos se detuvo en una. “Para tu amor lo tengo todo”, decía la canción. “Gracias yo te doy a ti mi amor, por existir”, continuaba el tema. Pero ella había dejado de hacerlo. Él se aseguró de tener los retrovisores a la medida. Encendió el motor. Se percató del ruido extraño que tenía el auto al rugir, pero no le importó. Hace un año ella había escuchado un ruido muy parecido en su auto. No te vayas, Pau. Te estoy haciendo un favor. Te amo. Y se fue, en serio. La habían encontrado en un lago, sus mejillas ya no eran coloradas sino azules, las marcas de las ruedas en el pavimento a unos pocos metros delataron la situación. Se había descontrolado. Julio lloró nuevamente, se culpó otra vez; el día era hermoso pero él no lo veía, si no estaba Pau no veía nada más. Secó sus lágrimas, ignoró el cinturón de seguridad y arrancó.

Cuento para la clase de Literatura.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s