El diario de una extraña: Día 465

He estado distante en estos últimos tres días. Y pues sí, te perdí amigo.

No te enojes, te recuperé a tiempo. No estabas tan lejos, solo debajo de la cama.

También admito que estuve distraída de buena manera. Uy, sí, se trata de algo agradable, y es que cuando a un amigo le va bien, la vida te sonríe un poquito. Y como vivir se trata de tomar decisiones la mía fue disfrutar de ese momento.

Juan por fin le habló a la muchacha que le gusta desde hace casi una década -no exagero- y ella le correspondió. Es casi empalagoso, pero me devolvió el movimiento de mis comisuras hacia arriba. La cuestión fue que tuve que darle consejos a él de cómo dar el primer paso sin ser arrollado en el camino. Funcionó por lo menos.

Y así como muchas veces digo: la gente pensará que nosotros, los que nos encontramos en el borde del abismo, no podemos dar consejos porque al fin y al cabo ¿qué diríamos?, ¿cuál sería la enseñanza? Es un verdadero tema, aún así considero que soy una persona ante todo, y si puedo ayudar a alguien a no sentirse igual de miserable que yo, lo hago.

Algunos de esos consejos me pueden servir, voy a ver cuándo me haré caso.

Fin del comunicado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s